En defensa del clásico cinematográfico de Steven Spielberg que hasta el mismo critica

“Rufi-oooooo”. Cuando era pequeño, me pasó el día entonando ese grito de guerra junto a mi hermano. Los dos estábamos obsesionados con Hook (El Capitán Garfio) y la veamos prácticamente todos los días. La película presentada por petirrojo williams significó mucho para mí Durante ese tiempo y aumentó si cabe aun más mi amor por la historia de Peter Pan. Por eso, cuando me hice mayor, no me podía creer que aquella película que tanto me gustaba estaba considerada como una de las peores obras de Steven Spielberg e incluso el propio director la critiqueba.

P'ster de 'Hook (El Capitánán Garfio)'  (TriStar Pictures/Amblin Entertainment)
Póster de ‘Hook (El Capitán Garfio)’ (TriStar Pictures/Amblin Entertainment)

Más de treinta años después, Gancho mantener su reputación como uno de los mayores traspiés creativos en la filmografía del Rey Midas de Hollywoodque a sus 75 años sigue en plena forma con West Side Story, recientemente nominado a 7 premios Oscar, incluyendo Mejor Dirección. Pero a su vez, también es una película muy querida por la generación milenario, que como yo, creció viéndola una y otra vez en VHS, aprendiendo sus diálogos y viviendo sus escenas con la emoción que solo unas películas te hacen sentir. Por eso, hoy quiero defenderla y vinindica como creo que se merece.

Spielberg siempre sintió un cariño muy personal por la historia de Peter Pan. El mismo que sintio muchos de sus fans por el clásico relato de JM Barrie, muy importante para una generación cinéfila que ha hecho de la nostalgia una de sus principales banderas. En mayor o menor medida, todos hemos experimentado el síndrome de Peter Pan, ese miedo a crecer y dejar atrá la niñez para asumir las responsabilidades de la vida adulta, pero todos acabamos afrontándolo para hacer frente a lo inevitable. In torno a esta idea, a finales de los 80 Spielberg pensó ‘¿Qué pasaría si Peter Pan, el niño que no quería crecer, convertirse en un adulto?’.

Era una noción en un principio contraria al mensaje del libro de Barrie, pero también una oportunidad idónea para explorar sus ideas imaginando cómo sería un siguiente capítulo y cambiando el finale en un ejercicio de licencia creativa bastante arriesgado pero interesante. Antes de la fiebre por los reinicia y las relecturas modernas de clásicos de la literatura y el cine, Spielberg imaginó con Gancho una secuela imposible y la hizo realidad.

Para ello, el realizador se inspira en su propia relación con su padre, utilizándola para hablar de la pérdida de la imaginación, la obligación del trabajo y cómo esto influye en las relaciones paternofiliales. En Gancho, Peter Pan ha crecido y se ha convertido en Peter Banning, un abogado adicto al trabajo que ha perdido el asombro y la ilusión que tenía cuando era niño, y que por tanto no recuerda su vida anterior, así como sus aventuras en el país de Nunca Jamás. Cuando el Capitán Garfio secuestra a sus hijos, Peter debe recordar quién es y embarcarse en una aventura para salvarlos de su archienemigo mortal, un proceso en el que le ayudará Campanilla y los Niños Perdidos, fragmentos de un pasado increíble que se recompondrá para encontrarse a sí mismo.

Sin duda, uno de los grandesaciertos de la película fue la elección de Robin Williams como Peter. El tristemente fallecido actor de Jumanji allí El Indomable Will Hunting convirtió al Peter adulto en un personaje totalmente humano, imperfecto pero compasivo, enérgico y carismático, captando la esencia del mito de Barrie a la vez que lo hacía totalmente suyo, completa e inconfundiblemente Robin. Aunque participó en películas más aclamadas, su trabajo en Gancho es uno de los más completos de su carrera, una interpretación llena de corazón y emoción que aun me llena los ojos de agua cada vez que la veo (Te echamos muchos de menos, Robin).

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Tampoco podemos olvidar tiene un soberbio Dustin Hoffman como Garfio, en una versión muy particular del perfido e icónico villano que alcanza las notas perfectas en todos los aspectos, y su secaz Smee, interpretada por un no menos acertado Bob Hoskins. Más extraña (y criticada) fue la elección de Julia Roberts como Campanilla. Despues del exito de Mujer guapa, la actriz estuvo en la cima de su popularidad a principios de los 90 y será un indudable gancho comercial. Aunque su Campanilla se alejaba bastante de lo que asociábamos al personaje, aportaba algo diferente y original, haciéndonos ver su relación con Peter con otros ojos.

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