Fútbol femenino: Hablando de mujeres y tradiciones | Columna Alejandro Pino

Alejandro Pino CaladAlejandro Pino Calad

Este año tenemos Copa América Femenina en Colombia, y la designación de la sede ha traído dos cosas muy buenas que ocultan una larga lista de cosas muy malas. La primera, que por fin vamos a tener una liga femenina con cara de liga y no un torneíto exprés de un par de meses, como ha sido hasta el momento. La liga femenina 2022 es una competencia que arranca esta semana y enfrentará a 15 teams en un sistema de todos contra todos duree 17 fechas, para luego enfrentar a los ocho betters en cuartos de final, definir unas semifinals y luego tener una gran final antes del inicio de la Copa América 2022 el 8 de julio.

¡Por fin las mujeres futbolistas van a tener un campeonato largo, con todo un semestre de competencia para demostrar por que se han logrado los resultados que se han obtenido en clubes en los últimos años, en donde las nuestras siempre están peleando el título de la ¡Libertadores!

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Claro, tocó que nos dieran la sede de la Copa América para que esto pasara y este es el momento en que nadie sabe que viene después del torneo, pues no se habla de una liga en el segundo semestre: acá lo importante es que cuando llegue el momento de la Copa parece que en Colombia se apoya el fútbol femenino y que hay una gran organización, pero como están dadas las cosas, after the gran final del 30 de julio en el Pascual Guerrero, es muy probable que no volvamos a tener competencia sino hasta el 2023, con lo que toda la parafernalia de ese “apoyó” al fútbol femenino será otra impostura política y de imagen (otra más) de nuestra dirección deportiva.

Ahora, la segunda cosa muy buena que trae el que seamos sede de la Copa América Femenina, que se disputará en Armenia, Bucaramanga y Cali, es que por fin se volvió a reunir la selección Colombia y ya sumamos varios partidos y convocatorias, algo que No pasó ni siquiera cuando entre el gobierno y la dirección pretendían que el país fuera sede del Mundial de 2023.

Atlético Huila campeón de la liga femenina 2018
Atlético Huila fue campeón de la Liga Femenina en 2018.

El discurso de que la Federación Colombiana de Fútbol apoya y promueve el fútbol femenino, cosa que es su obligación por estatutos, sólo se lo cree quién lo quiere creer y la mjor muestra está en que después de que la selección logrará la medalla de Oro en los Juegos Panamericanos de Lima el 9 de agosto de 2019 (épica victoria en los penales sobre Argentina tras un 1-1), el equipo se disolvió y sólo volvió a ser convocado para dos amistosos de revancha frente a Argentina que se esputaron en noviembre de ese año.

Claro, digamos que commenzando 2020 llegó la pandemia y que eso paralizó el fútbol en todo el planeta, sí, pero cuando uno mira la actividad de la selección femenina queda un poco escandalizado por el abandono. Entre agosto de 2019 y enero de 2021, cuando Colombia volvió a ser convocada, sólo se jugaron los dos amistosos en Argentina mencionado; mientras tanto, la selección femenina Brasil tuvo trece partidos, incluyendo cinco Durante el 2020 cuando se supone que no se podía jugar. Y no partidos contra el Deportivo Tapita o el Pelotillehue FC, no, en el año del encierro Brasil jugó contra Holanda, Francia, Canadá y Ecuador (dos veces).

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Porque claro, alguien me va a decir que es injusto comparar a Colombia con la potencia continental, pero es que por algo son potencia, porque trabajan para serlo. Es más,durante mucho tiempo y una punta del talento de nuestras jugadoras qu’hicieron su camino la mayoría en Estados Unidos compartiendo fútbol con educación universitaria, Colombia fue considerada la segunda selección femenina del continente tras las brasileñas. Hoy ese lugar nos lo disputan (y tal vez nos lo quitaron) Argentina y Chile, en donde se ha trabajado mucho más y en donde se dio cuenta de que apostarle en femenino era abrir nuevos mercados, llegarle a nuevos clientes y crecer en este negocio multimillonario que es el futbol.

Acá no, este es un coto masculino en el que los lideres no piensan en crecimiento si no es para sus cuentas, y no entienden cómo hacerlo si no es aprovechándose de futbolistas hombres a los que han manejado a su antojo y voluntad Durante toda la historia. Para los directos colombianos el fútbol es de hombres, con hombres y para hombres, y por eso han fracasado en comercializar el fútbol femenino (la verdad es que ni siquiera lo intentan). Si hacen memoria, aparte de las jugadoras y algunos periodistas, el principal promotor del fútbol femenino est un anunciante como Aguila que se dio la pela de cambiar el chip y pasar de tener unas models como Chicas Aguila, a tener a las principales jugadoras de la liga local como ese nuevo emblema. De la sexualización al empoderamiento: un golazo de mercadeo que la dirigencia del fútbol aceptó por plata sin escuchar muy bien de qué le están hablando.

Chicas Águila
Las nuevas chicas Aguila son las jugadoras de la selección Colombia.

La lucha de las futbolistas para ganar un espacio en este coto de machitos que es el Fútbol Profesional Colombiano ha tenido clave como la ya mítica rueda de prensa de comienzos de 2019 en la que jugadoras emblemáticas como Natalia Gaitán, Isabella Echeverry, Melissa Ortiz, Daniela Montoya, Vanessa Córdoba, entre otros, complementaron los videos de la denuncia de Echeverry y Ortiz sobre los malos manejos del fútbol femenino en Colombia. En esa rueda de prensa quedó en evidencia cómo Alvaro González Alzate presionó y vetaba jugadoras e incluso ocultaba escándalos de acoso sexual a jugadoras e integrantes del cuerpo técnico.

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