La dimisión de la selección española de fútbol femenino: llueve sobre mojado

los Selección femenina de fútbol de España Fue establecido oficialmente por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en 1983, aunque existe desde 1971, cuando el fútbol femenino en España ni siquiera estaba reconocido. Lástima que a pesar de estos 40 años de existencia oficial, solo llame la atención de los medios (como hoy) cuando se manifiestan. Pero tienen que protestar muchoque si no tampoco es noticia.

Hace tres semanas fueron noticia porque sus tres capitanes de la selección nacional anunciaron, en nombre de todo el equipoQué no había armonía entre ellos y el entrenador, Jorge Vilda. Aseguraron que el trato personal no fue el adecuado y que los métodos de entrenamiento no fueron los más actualizados. Pero ni el técnico ni la Federación ofrecieron argumentos entrando en el debate de cómo trabajar. Lo que hicieron, entonces y ahora (después de que 15 de ellos dimitieran en la tarde del jueves 22 de septiembre para ser convocados) fue advertirles de que lo que piden no forma parte de sus competencias: “La Real Federación Española de Fútbol anuncia que a lo largo de la jornada recibieron 15 correos electrónicos de 15 jugadoras de la selección femenina de fútbol, ​​casualmente, todos con la misma redacción, en los que manifiestan que la actual situación generada les afecta “de manera significativa” en su ‘estado emocional’ y en su ‘salud’. ‘ y que, ‘hasta que no se revierta’, dimiten del equipo La RFEF no permitirá que los jugadores cuestionen la continuidad del seleccionador nacional y su cuerpo técnico, ya que la toma de estas decisiones no es de su competencia”.

No tengo ninguna duda de que es así, y así como los empleados no deciden a su jefe, tampoco los jugadores deciden a su entrenador por voto popular. Pero sé que al documentarme para escribir estas líneas encontré ootra declaración lanzada en 2015 por los jugadores en ese momento del mismo equipo de fútbol femenino. Luego fue la capitana Vero Boquete quien leyó esto: “Terminada nuestra participación en el Mundial, es hora de hacer balance y sacar conclusiones. Tanto a nivel individual como colectivo, los 23 jugadores hicieron una autocrítica y sabemos que “nuestra actuación pudo haber sido mejor. Esta generación tiene el talento y el compromiso para haber llegado mucho más lejos. A pesar de ello, y una vez hemos asumido nuestra responsabilidad, también queremos hacer público el sentimiento del grupo, de los 23. Es obvio que la preparación para el Mundial no es la adecuada (… aquí he descrito una serie de aspectos técnicos…) y esta ha sido la dinámica durante mucho tiempo”.

Lo que parece es que ocho años después siguen siendo los mismos y que, aunque no les corresponde a ellos decidir al entrenador, igual convendría que la RFEF tuviera en cuenta el mensaje.

Las abismales diferencias entre el deporte profesional masculino y femenino

En mi poco tiempo, lo confieso, la cultura del fútbol me recuerda que por los comentarios individuales de unos pocos jugadores se han abierto verdaderos debates nacionales sobre la conveniencia de tal o cual entrenador. Por eso parece juicioso pensar que cuando son 15 los deportistas que lo hacen (a finales de agosto, recordad que eran todos 23) sería oportuno estudiar la procedencia de su petición. Y luego, quien realmente tenga que tomar esa decisión, que lo haga de manera inteligente e incluyente.

Es de sentido común pensar que si 15 jugadores que tienen aparcados otros proyectos juveniles dedicarse a un deporte donde ganan de media algo más de 1.000 euros al mescon una vida sacrificada y poca visibilidad, porque pueden tener algo que decir.

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