Luciano Pons, el goleador del Medellín que deslumbra en la Liga – Fútbol Colombiano – Deportes

Muchos delanteros argentinos llegan al fútbol colombiano con la nacionalidad debajo del brazo, quizás para impresionar, y algunos lo hacen, tienen el don. Luciano Pons es de esos: es argentino y es goleador. Su arte es anotar y anotar. Lo ha hecho toda su vida, toda su carrera, de equipo en equipo, y ahora lo hace en el Independiente Medellín, su mayor reto, y donde solo ha necesitado 475 minutos para demostrar que no impresiona por ser argentino, sino porque realmente hace goles : lleva 6 en 7 partidos.

Pons llego a Colombia para esta temporada de manera silenciosa. Y hoy da alaridos de gol. Le anotó dos el Deportivo Cali, uno al Once Caldas, otro a Cortuluá, y otro par al Junior, en la última jornada. Un gol cada 79 minutos. Hoy, ese frente del que todo el fútbol colombiano está hablando, llega a Bogotá, para enfrentar este sábado a Santa Fe, en la fecha 8 de la Liga, en El Campín (4:05 pm).

Luciano no es ningún jovencito, ningún delantero a prueba, ningún proyecto de goleador. A sus 31 años, este delantero nacido en Rosario en 1990, ya lleva camino recorrido. Camino largo. Camino largo y pedregoso. Porque le ha tocado desde muy abajo.

En Argentina tienes el registro de ser uno de los pocos jugadores que han anotado en todas las categorías, y sí que son hartas: en la D, con Argentino; en C, con San Miguel; en B metropolitana, con Atlanta; en la B Nacional, con Flandria, hasta que llegó a primera, en San Martín, y luego en Banfield, entonces sus goles dejaron de ser tan silenciosos, tan anónimos. Y ahí, Pons, sonriente, declaró en los medios que su gran sueño era ese, jugar en primera y hacer goles en primera. Y de qué manera, en San Martín hizo 34 tantos y en Banfield, 44.

Con ese arsenal de goles en primera división, algún equipo grande lo tenía que mirar con atención. Y aunque la presa argentina le dedicaba titulares y crónicas, el que se interesó fue el Medellín. Su primer equipo grande, como el propio Pons dijo a su a Colombia. Y cómo no, si había transitado los suburbios de las ligas menores para salir a la luz.

No se queda mucho tiempo a donde llega, se pone su nueva camiseta, hace sus goles y luego se marcha, como un digno forastero, como un ejemplo delantero en busca de otro destino, de otras redes. Medellín lo trae en un momento maduro de su carrera, con contrato a un año. “No lo dudé en ningún momento, me llamaron y tomé la decisión de un día para otro. Sé lo que es el Medellín”, dijo Pons a Caracol Radio.

El Albanil del Gol

Luciano Pons

Luciano Pons celebra el gol contra Cali.

Hay delanteros que no solo fueron delanteros. Sino que alternaron su oficio de la grama con algún otro ejercicio de la vida. Pons es de esos. Porque cuando empezó en esto del fútbol, ​​muy chico, siendo entonces sí un proyecto de goleador, fabricó su destino con las manos: Pons era albañil.

Las crónicas argentinas que le han dedicado espacio a este nomada del gol reseñan los oficios de Pons antes de ser Pons. El diario La Nación contó el año pasado: “Por las mañanas, daba una mano en la construcción de piscinas y por las tardes, pateaba al arco”. Y cuando le preguntaron por eso, Pons dijo “Siempre traté de juntar plata para poder comprar mis botines, mi ropa, y no molestar a mi familia”.

Ese trasegar por las diferentes divisiones del fútbol argentino lo han curtido en el oficio del gol. En el área demuestra con los pies la paciencia y la precisión de lo que hacía con las manos. En su último paso en Banfield se dio cuenta de que él también era un delantero solidario, no porque quisiera ceder sus goles, porque su muerte, si no porque le había quitado el dinero, supo ayudarlo a girar. Una especie de pacto con el gol.

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