“No vale cortar una película en capítulos y decir que es una serie”

El acto, que ha tenido lugar en la sede madrileña de la Universidad de Navarra, ha estado presentado por Santiago Herraiz, consejero delegado de Ediciones Rialp. Por su parte, el autor del volumen ha refrendado que ahora plataformas como Netflix, HBOMax allí Vídeo de Amazon Prime ponen a golpe de mando a distancia títulos hasta ahora difíciles de conseguir. “Cuando escribí mi primer libro, sobre Francis Ford Coppola, en el año 94, algunas de sus películas se pudieron encontrar, entonces en VHS, pero muchas no había forma. Recurría a una persona que se dedicaba a hacer copias previo pago, oa veces gratis, porque las tenía grabadas de sus pases televisivos”.

“El título del libro, “La guerra del streaming. El ascenso de Netflix”, porque indica que será una trilogía”, ha comentado Sánchez en el inicio del acto. “Se trata de un guiño a Star Wars: El ascenso de Skywalkerque era la última de una trilogía”, responde Aresté. A continuación, el director de “Días de Cine” ha comentado que la situación actual de la industria audiovisual no es nueva, y ha recordado los tiempos en que cineastas independientes se enfrentan al El monopolio de Edison formó las grandes empresas de Hollywood.

Los dos protagonistas de la sesión han debatido sobre si merece más la pena el cine o las series. “Son distintas formas de narrar”, alega Sánchez. “Los largometrajes de salas tienen que durar dos o tres horas por necesidades de la exhibición, pues hay que hacer varias sesiones”. Por su parte, Aresté afirmó que “la serie sus películas de mayor duración”, aunque matiza que es una definición cuestionable, pues después tienen que tener su propia estructura. “Hay casos como el de Crisis en seis escenas, de Woody Allen, que es una película cortada en seis capítulos, pero eso no vale”. Ambos tertulianos coinciden en que hay series buenas, pero también malas, igual que ocurre con los largometrajes de cine.



Los asistentes han tenido ocasión de formular preguntas a los ponentes. Por ejemplo, se les ha consultado sobre el futuro de las plataformas españolas. Tanto Aresté como Sánchez comenta que pesa un eso filmando ha conseguido convertirse en un referente para los cinefilos, su futuro resulta incierto, porque su catálogo depende de contratos con multinacionales, mientras que Movistar+ ha invertido mucho más en series propias. “No hay que olvidarse de Flixolé, barato y con grandes sorpresas”, apunta Sánchez. “Gracias a ellos descubre joyas”, añade Aresté. ¿Desaparecerán los cines? “Sólo quedarán para los cinefilos más radicales y para estas películas evento, sobre todo de superhéroes”, lamentó Sánchez.

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